La vida slow, la vida mejor: ¿viajar slow a oriente sin salir de nuestra ciudad?

Que sí que sí, que entendemos perfectamente que penséis que somos masocas o quizá hasta un poco tontas por venir a hablar de viajes ahora que por fin empezamos a cogerla rutina y que oye, pues tampoco se está tan mal sin que nuestro facebook esté inundado de  fotos de pies y playas (normalmente en la misma estampa).

A pesar de que las estupendas vacaciones estivales en las que no puedes darte por satisfecho hasta que logras colonizar 1m2 de arena  y te sientes como Cristóbal Colón divisando la nueva tierra, existen otras formas (menos peligrosas) de disfrutar de unos días de descanso.

Pero es que esta vida slow de la que tanto os hablamos conlleva ciertos placeres que merecen ser nombrados.Hay que viajar señores, aunque  sea en ascensor, aunque sea al cuarto de la escoba. Y disfrutar. Coleccionar instantes y no solo fotos en monumentos.

Para viajar no hace ni que sea agosto ni irse a Tailandia. De hecho no hace falta ni salir de casa. Organizar una expedición con tus hijos al trastero, convertir tu salón en una playa hawaiana y prepararse unos buenos mohitos, cualquier cosa que nos ayude a desconectar, a salir de la rutina. Y ya si dispones de algo más de presupuesto una escapada de fin de semana puede ayudarnos a ser más felices, a rendir mejor en el trabajo, a afrontar mejor el día a día.

 
 

Organiza el viaje, disfruta planeándolo y ponle fecha para que sea real, para hacerlo tangible. Olvídate de las rutas fijas, del estrés de verlo todo, siente el entorno, disfruta de la comida, de la hora de la siesta, de la soledad y el silencio o de la compañía (siempre de la buena).

Para hacer este post un poco más tangible y que no parezca un anuncio de compresas en el que hablamos de a qué huelen las nubes os proponemos el primer plan de escapada slow casero; vamos a imaginarnos que viajamos a un lugar oriental pero sin salir de nuestra ciudad. Es cierto que contamos con la ventaja de que vivimos en Madrid, pero con un poco de imaginación extra todo es adaptable. Te proponemos que invites a alguien a hacerlo contigo, pareja, familia, amigos…

DÍA  SLOW 1

Mañana: Empezaremos bien nuestro viaje de relax con un buen masaje oriental. Busca un centro o bien intercámbialo con tu compañía.

Comida: Busca un restaurante en la ciudad, prueba los platos más orientales, atrévete con algo nuevo.

 
 

Tarde: En vez de una cata de vinos prueba diferentes tipos de té, te sorprenderás, algunos no son como chupar una hoja y encima no se te suben a la cabeza. Date un baño relajante, con sales y música zen.

Cena: Podemos buscar una receta tradicional china en san Google, comprar todos los ingredientes y pasar un rato divertido cocinando y como no, disfrutando de una cena sentado en el suelo y con palillos por supuesto.

 
fuente google

fuente google

 

Después de cenar…¿ peli de Jackie Chan?¿Mulán?

Dormir: Tiremos el colchón al suelo, pongamos incienso, hagamos 15 minutos de meditación.

 
 

DÍA SLOW 2

Mañana: En el retiro organizan clases de Tai Chi, yoga… un poco de ejercicio no nos vendrá mal. Si en tu ciudad no hay esa opción, acude a you tube.

 
 

Comida: Compra unas cajitas de llevar comida por la calle, usa los restos de ayer y selecciona un parque de tu ciudad con un estanque, un lago…y come en la orilla.

Tarde: Sayuri Lovelock, bloguera japonesa, dice que “los jóvenes japoneses de las grandes ciudades necesitan vivir más experiencias para sentirse felices y combatir el estrés urbano”. La nueva tendencia es acudir a lo que ellos consideran puntos de energía. Correr alrededor del Palacio Imperial o visitar el manantial de Kiyomasa en el templo Meiji, podemos hacer lo mismo pero en Madrid Rio, en el Retiro, en el parque del Oeste…

¿No creéis que merece la pena probarlo? ¡Cada mes una nueva experiencia!…Además nos podemos empapar de la esencia de diferentes países, conocer más sobre su cultura, su gastronomía…y aprender un montón de cosas nuevas divirtiéndonos. Incluso os retamos a que cada mes elijáis un libro de un autor del país que decidáis “visitar”.

Esperamos que os haya picado el gusanillo y os animéis a organizaros una mini escapadita de la rutina al mes. Nosotras en el estudio, solemos hacer escapadas “falsas” a la discoteca, la del taxi a tope y a bailar un rato y nos quedamos como nuevas.

 
 

Estamos deseando que nos deis ideas de viajes o falsos viajes slow para ponerlos en práctica ipso facto. Si subís fotos, ¡marcarlo con el hastag#retoslow para que podamos verlo!

El equipo emmme