Confesiones de tres emprendedoras. ¿Por qué no nos avisaron antes?

Pues ahora que estamos aquí celebrando que hemos sobrevivido tres largos años desde que un buen día decidimos abrir una empresa (ahora nos atrevemos a decirlo, E-M-P-R-E-S-A, al principio nos daba hasta vergüenza) y ya que la semana que viene estaremos en las jornadas laborales del Grado y el Máster de Arquitectura y diseño de interiores de la UPM, os vamos a contar 3 cosas que, si estáis pensando en lanzaros a la piscina y montar vuestro propio negocio, a nosotras nos hubiera gustado saber. (Vamos que si Samanta escribe un libro diciendo que nadie la avisó, luego no nos vengáis con la misma cantinela).

 
 

¿Tengo alma de emprendedor/a?

¿Quieres un sueldo fijo, un horario, vivir tranquilo? Pues no sigas leyendo.

Esto de ser tu propio jefe tiene sus ventajas pero no esperes el ingreso de tu nómina el día 28 de cada mes, salir a las 6 y apagar el móvil el fin de semana.

Nos referimos a que si decides montar un negocio tienes que aceptar que los ingresos son inestables, que no existen los horarios para la bueno y para lo malo y que la estabilidad es un sueño inalcanzable por lo que tu salud mental y tus nervios tienen que ser a prueba de bombas. Ahora eso sí, cuando consigues una victoria, sabe cien veces mejor y demás, no tienes que inventarte excusas para ir a comer con esa amiga que ha llegado a la ciudad y no ves desde hace meses.

Además cuando te conviertes en emprendedor, el cerebro empieza a ir a mil por hora, pensando en cómo hacer crecer tu negocio y te va tanto la marcha que empiezas a ver oportunidades de negocio hasta en el hecho de hacer la colada. Por lo tanto, tu tiempo se pasa entre trabajo y ensoñaciones, dejando muy poco para la vida personal, esa de la que tanto nos gusta hablar y que en nuestro caso, va en pack.

Por lo que no solo tú tienes que tener alma emprendedora: tu entorno tiene que entenderlo o al menos aceptarlo, porque tus sentimientos y todo el resto de tu vida se convertirá (al menos durante los tres primeros años, que es hasta donde podemos leer) en una montaña rusa, sin frenos y sin botón de emergencia. ¡Arriba-abajo, arriba-abajo woooooooow! Y eso, muy señores míos, hay que tener humor (dinero y paciencia) para aguantarlo.

 
 

¿Mi idea es buena?

Después de peregrinar por diferentes clases para emprendedores hay una pregunta que te repiten constantemente ¿es buena tu idea?

Y así, a priori, eso es difícil de saber. Hay cosas muy obvias, como que vender sopa caliente a las 5 de la tarde en el desierto no parece un buen plan, pero... ¿a las 2 de la mañana, cuando las temperaturas bajan drásticamente? Pues tampoco, porque en el desierto hay muy poca gente.

Lo que os queremos transmitir es que la validez de una idea depende no solo de la idea en sí sino de muchos factores externos (en el que está incluida la suerte) y en la medida de lo posible  debemos intentar analizarlos y anticiparnos.

Además hay que probar y ser lo suficientemente hábil y valiente para pivotar o darse cuenta de que nuestra idea no era tan buena a pesar de que nuestra madre nos diga que no ha visto cosa mejor.

 
 

¿Por qué no hay una asignatura que sea 'MONTAR UNA EMPRESA' en la escuela?

Porque mira que nos enseñan cosas estúpidas en la vida y sin embargo lo realmente importante siempre lo tenemos que aprender solos.

Pues eso, que a nosotras, por ejemplo lo de diseñar se nos da que nipintao´, pero cuando llegó por primera vez el señor Montoro y nos dijo que le pagásemos el IRPF dijimos el ¡¿¿IRP qué??! Ya no os decimos nada cuando empiezan a hablarte de modelos a rellenar y burocracia infinita.

Y por primera vez fuimos conscientes de que no teníamos ni idea de nada más allá de ser arquitectas y que esto iba en serio y había que formarse, a duras penas y sobre la marcha: finanzas, gestión, marketing… Por esto lo de un equipo multidisciplinar siempre es una buena idea. Pero si aun así eres masoquista, como estas tres mendas, que sepas que esto va a llevarte el 80% de tu tiempo y esfuerzo.

Así sin querer llevamos una buena tirada escrita y casi ni hemos empezado, así que si a ustedes les ha gustado y quieren más pidan por esa boquita que haya parte dos en un futuro. ¡Manos arriba! que esto no es ningún atraco ;)

Por cierto, estas fotos de negocios molones,  suben el ánimo y las ganas ¿verdad? Para que veáis lo que vende una buena imagen, a nosotras nos salen por lo menos por lo menos, igual de bonitas, así que contrátadnos para que podamos aguantar al menos otros tres años más ;)

 
 

El equipo de emmme studio

*Fuente de fotografías: Pinterest. Si sabes el autor de alguna de ellas, escríbenos y estaremos encantadas de nombrarle (o retirarlas en el caso de que así lo quiera).