El piso de Irene

Irene se define como una persona alegre, algo desordenada y positiva.

Le gusta viajar, hacer deporte, escuchar música y pasear por la playa. En unos años se imagina tranquila en Madrid, viviendo con su chico danés y disfrutando de su tiempo libre.

Necesitaba una redistribución total de su piso que tenía 2 dormitorios sin ventana, para conseguir una vivienda funcional, con dos dormitorios -pero con ventana- y un vestidor. También necesitaba encontrar el estilo del piso, sus años viviendo en Dinamarca han sido una fuerte influencia, ya que es una enamorada del diseño danés.

El resultado es una distribución muy estudiada, que sabe sacar provecho de la desventaja, y un estilo femenino con influencias del diseño nórdico.